Toda la verdad sobre la selección mexicana
Otra vez. La ilusión con sabor a gloria. Un triunfo como mejoralito para una fiebre de un enfermo. Así se puede describir la victoria de México ante Arabia Saudita y su NO PASE a octavos de final.
Que nos extraña. Sea por diferencia de goles o por más tarjetas amarillas. Cuál pretexto quiere usted para apagar su sed de triunfo. Esa hambre de brillar.
El mal no es de ahora. Es histórico. Es incluso estructural, el sistema te ofrece en primaria educación física escueta. De ahí que los deportistas que han triunfado ha sido por el esfuerzo individual.
La selección mexicana con sus jugadores y cuerpo técnico, son los menos culpables. Es la hora de quitarle el control a los empresarios del fútbol. Son las televisoras las culpables como siempre.
A dónde vamos a parar. Se debe terminar con los recomendados. Los privilegios, las divas, los héroes de saliva hechos por comentaristas.
Otra vez y otra más. Fueron 98 minutos ilusionados, de esperanza que se veía tocar la gloria. Y de pronto al suelo todo ese anhelo. Que nos queda esperar otros 4 años y seguir con la misma ilusión.
Habrá una lluvia de saliva en los micrófonos. El análisis y las soluciones. El mal es estructural y que cada quien asuma su responsabilidad incluida la afición.

