DIÁLOGOS

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Por Juan Alonso Romero

LOS CAMBIOS REALES

Antes y después de esta elección, el País continúa necesitando cambios reales. Porque en la Justicia mexicana, los fallos de los jueces, reconocen inocencias visiblemente culpables. Conductas limpias, visiblemente corruptas. Burlas a lo más elemental del sentido común: con líderes sindicales que manejan en la práctica Secretarías de Estado. Que amasan inmensas y visibles fortunas, pero resulta que a final de cuentas, fueron herencias familiares.

Los mexicanos tenemos la impresión cierta, de que la justicia protege a la impunidad, la propicia e incluso la defiende. Con los casos que estamos viviendo de sobreseimientos, que tienen un aroma muy político. Donde sin análisis a fondo, se exprese que se echará abajo la Reforma Educativa, cuando esta le devolvió la Rectoría de la Educación al Estado. Quitándola de la esfera de influencia del Sindicato. Donde un líder sindical no quedó libre de acusación penal, porque no haya dispuesto de los recursos de su sindicato minero. Sino que haya demostrado, que tenía facultades para hacerlo. Y ahora vendrá desde Canadá a tomar posesión como Senador de la República.

REALIDADES SOBRE EL HAMBRE

También estamos viviendo realidades que explican pobreza, marginación y hambre, sin que aparentemente se pueda hacer nada o casi nada.

-Más de 7 millones de trabajadores en activo, no tienen ingresos suficientes para surtirse de la canasta básica.

-Más del 45 por ciento de nuestro empleo es informal.

-El 2 por ciento de nuestra población, acapara el 90 por ciento de la riqueza en México y en el mundo.

Pero todo esto, les ha servido a todos los Partidos Políticos sin excepción, para generar clientelismo político y electoral. Llevando a sus dirigentes y candidatos al poder N veces. Sin que esta cruda realidad se resuelva, como lo estamos viendo y viviendo.

EL PUEBLO

El pueblo continúa viviendo en la marea de perdedores y ganadores de elecciones. Entre Planes, Programas y Obras, que se quedan y siguen quedando a medias. En el quita y pon de funcionarios en cada trienio y sexenio, sin evaluar capacidades, sino pertenencias políticas. En multitud de promesas de campaña que a la hora de la hora, son inviables por la falta de fondos. En donde el que gana, bien puede subirse a su macho y pretender que lo que él ofertó, debe de cumplirse, aún con mucho margen de error. Y continuamos como ciudadanos y como pueblo, esperando en verdad los cambios reales. Los que si se necesitan, de seguridad, justicia, educación, salud, empleos y equidad.

Publicado en “Meridiano de Nayarit’ agosto 23, 2018.

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