Afirman que repartieron gobernaturas para aprobar Reforma Energética, incluida la de Nayarit

1318

En el portal Reversos, han revelado que una fuente anónima que pertenecía al PAN en el 2013, año en que se aprobó la Reforma Energética, hubo repartición hasta de gubernaturas para senadores panistas, incluida la de Nayarit para Antonio Echevarría. 

A continuación el texto en el que narra como, Emilio Lozoya y Enrique Peña Nieto, tuvieron que ceder ante las peticiones de los senadores de Acción Nacional para la aprobación de la Reforma Energética.

“A casi ocho años de ese controvertido y desaseado proceso legislativo, un exsenador del Acción Nacional –quien ya no pertenece a ese instituto político y que en ese momento fue integrante de la Comisión de Puntos Constitucionales (y quien además pide el anonimato) relata para Reversos que los “focos de alerta” del gobierno federal estaban en algunos senadores del PRI que “sabían lo que significaba la privatización de la industria petrolera”, pero sobre todo en los senadores del PAN que, “aunque eran los más convencidos de aprobar esa legislación, al final elevaron el costo de su voto y comenzaron a chantajear con el sentido de su sufragio si no se les concedían ciertas peticiones”. 

A pesar de que el dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero Muñoz, ya había dado su palabra de que ese partido acompañaría la iniciativa de reforma constitucional en materia energética, emanada del Pacto por México, el exsenador comenta que todo se le salió de las manos al líder del PRI en el Senado, Emilio Gamboa Patrón; al presidente de la Comisión de Energía, David Penchyna; al director general de Pemex, Emilio Lozoya, y al secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, “cuando diez senadores de Acción Nacional le advierten a los priistas que no votarán a favor de la reforma energética si no se les cumplen algunas peticiones”. 

“En ese momento ya no había recato de ninguna parte. Ahí se negociaron gubernaturas. Se trató de una especie de nuevas concertacesiones como las del sexenio de Carlos Salinas de Gortari en Guanajuato y Baja California. No le quedaba de otra al gobierno de Peña Nieto. Estaban las horas contadas para la votación de la reforma constitucional en el pleno y esos votos podían marcar la diferencia”, dice. 

Los senadores que se rebelaron en esas horas críticas de la reforma energética, recuerda, fueron Carlos Mendoza Davis, Javier Lozano Alarcón, Mariana Gómez del Campo, Martín Orozco Sandoval, José Rosas Aispuro, Martha Elena García Gómez, Francisco Domínguez Servién, Francisco García Cabeza de Vaca, Fernando Yunes Márquez y Luisa María Calderón Hinojosa. 

Ahí, frente a Lozoya Austin, Pedro Joaquín Coldwel y David Penchyna, los panistas advirtieron que se ausentarían de la votación en el pleno del Senado, votarían en abstención o de plano su sufragio sería en contra si no se les garantizaban gubernaturas, alcaldías o más recursos. 

Los funcionarios se quedaron helados con la exigencia. Pidieron unas horas para tratarlo directamente con el presidente de la República. En dos horas tuvieron una respuesta. Peña Nieto aceptó con una condición: no se ventilarían actos de corrupción de gobiernos del PRI y se plegarían a cualquier disposición del gobierno federal que compitiera a sus estados. 

Así, Mendoza Davis salió con la gubernatura de Baja California en la bolsa. Lozano Alarcón con la promesa de la gubernatura de Puebla, a reserva de lo determinara el mandatario local en aquel momento, Rafael Moreno Valle; y Mariana Gómez del Campo con la delegación Benito Juárez de la Ciudad de México para su ex pareja sentimental, Jorge Romero. 

Además, Martín Orozco Sandoval con el gobierno de Aguascalientes. José Rosas Aispuro con el de Durango. Martha Elena García Gómez con la gubernatura de Nayarit para su hijo, Antonio Echevarría García, hoy mandatario de ese estado.”

Da click aquí para leer el texto completo.

Comentarios facebook