AEG: De Anayista recalcitrante a Obradorista Chairo.
Crónica/Por: Alberto Martínez Sánchez.
Antonio Echevarría García, saltó ayer de la derecha a la izquierda. Empujado por los gritos de miles de nayaritas, no simpatizantes, sino fanáticos del Presidente, Andrés Manuel López Obrador, saco su matraca en Tuxpan y grito: “Es un honor estar con Obrador!. “Es un honor estar con Obrador”!, Así inicio su discurso y se despojo hasta del azul del cielo, para ser el chairo número uno de Nayarit. Hecho que para nada sorprendió al mismo Presidente de México.
Este transformes políticos, ha tenido sus etapas. Antonio Echevarría García, identificado como gobernador panista, patrocino, participo activamente y fue fanático de Ricardo Anaya, el candidato presidencial del PAN. Una semana antes de la elección del 1 de julio, los 12 gobernadores de los cuales 7 si firmaron un documento en el que suscribían que ganara quien ganara en las urnas, su posición sería institucional. El de Nayarit no lo firmó, se quedo fiel a Ricardo Anaya.
Al contundente triunfo en las urnas de Andrés Manuel López Obrador, inicio la pasarela. Todos al besamanos. Políticos, empresarios, académicos, intelectuales, líderes opinión, todos iban a felicitar al entonces presidente electo. El gobernador de Nayarit, Antonio Echevarría, no se anduvo por las ramas, publico toda una página en los principales medios nacionales, con millonario costo para los ciudadanos de Nayarit, felicitando a López Obrador por su triunfo.
Olga Sánchez Cordero, actual Secretaria de Gobernación y entonces propuesta para el cargo, pero con la medalla de Senadora Electa, calificó esa carta del gobernador de Nayarit, como un exceso. “No era necesario, ese tipo de publicación del gobernador de Nayarit”, refirió la ex ministra de la Corte. Mientras analistas y columnistas políticos nacionales, no creían tal hecho, lo compararon con aquellas públicaciones de los priístas de los 70tas y 80tas, a su presidente.
No obstante su posición servil y melosa del gobernador de Nayarit, Antonio Echevarría García, ante el Presidente Electo, no le surtió efecto. Por varios conductos toco la puerta de la casa de transición, sus mensajeros fueron desde su actual Secretario de Desarrollo Económico, Ernesto Navarro, su propio padre, Antonio Echevarría Domínguez, el Senador, Miguel Ángel Navarro Quintero y hasta Ricardo Monreal, nada le valió. Andrés Manuel López Obrador, lo recibió cuando quiso, es decir tres semanas después.
Y no aprendida la lección que dejo la elección, el gobernador de Nayarit, tuvo que tropezar otra vez en su busqueda por afianzar la amistad del presidente electo. Al nombramiento de los entonces super delegados, Antonio Echevarría García, se opuso a esa figura y se sumo al resto de los mandatarios estatales del país. Tres dias después ahora si escuchando las voces de los Dioses, se retracto y acepto esa figura política para operar en esta entidad.
El Huracán Willa.
El huracán Willa, que azotó a Nayarit el 23 de octubre del 2018. Vino a destrozar el norte del estado, pero beneficio políticamente al gobernador, Antonio Echevarría García, el que evito dar su primer informe ante la desgracia. Y le quito ese hecho toda una campaña en su contra, pues en su primer año no se hizo nada. No había resultados y se salvó. En cambio el mandatario estatal, para enfrentar esas inundaciones, si estuvo a la altura del momento y aprendió a trabajar todos los dias, de sol a sol, diario visito las comunidades y municipios destrozados.
Nayarit se topo en medio de la desgracia con un muro. Un obstáculo insalvable, el gobierno de Enrique Peña Nieto, había cerrado por completo su administración y el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, aunque con toda la voluntad, no podía hacer nada, estaba en el periodo de transición. A esto hay que sumarle que los medios nacionales, ignoraron la tragedia en que vivían 180 mil damnificados de Nayarit. Televisa nos volteo a ver 10 dias después.
El gobernador, Antonio Echevarría García, hizo equipo con los legisladores federales. Senadores y diputados, usaron la tribuna exigiendo a los Secretarios de Estado, los apoyos emergentes. Solo hubo mejoralitos. Una sola persona escucho al mandatario de Nayarit y fue Andrés Manuel López Obrador, quien en ese momento anuncio que en la primer semana de su gobierno, estaría en Nayarit y cumplió. Ahí nace la semilla de la amistad. Paso de la relación institucional al abrazo de amigos entre López Obrador y Echevarría García.
La matraca del chairo.
Ricardo Anaya, quedo sepultado ayer. Su fans número uno en Nayarit, saco su matraca y se convirtió en el primero chairo del estado. Antonio Ehevarría García, al vitorear “Es un honor estas con Obrador”!, “Es un honor estar con Obrador”!, no hizo otra cosa que subirse a la ola de la esperanza. Sabe que esa es la via para salvar su gobierno gris y hacer historia. Le aplaudo la actitud, porque si bien es cierto que se salva él, pero lo primordial es que le vaya bien a Nayarit.
Ahora en la familia real, tenemos a un priísta que es Don Antonio Echevarría Domínguez, quien sigue en tratamiento de su enfermedad. A una panista,esa sí recalcitrante que es la diputada federal, Martha Elena García y al primer chairo de Nayarit, al gobernador, Antonio Echevarría García, que está con medio cuerpo en MORENA.La pluralidad llego para quedarse. El gran perdedor es el PAN y el principal ganador es la gente de Nayarit.

